
“Tengo los dientes grandes. Ceceo. Mis ojos desaparecen cuando sonrío. Mi voz es graciosa. No canto como Judy Garland. No bailo como Cyd Charisse. Pero las mujeres se identifican conmigo. Y mientras los hombres desean a Cyd Charisse, me llevan a casa a conocer a mamá.”
Esto es lo que respondía en 1986 la actriz June Allyson cuando le preguntaron por el secreto de su inesperado éxito. El pasado lunes 10 de julio moría a los 88 años la que había sido considerada durante años la “esposa perfecta” del cine del Hollywood Dorado. Imaginaos cómo habría sido la imperfecta.
Lo cierto es que sin ser un bellezón, ni habiendo cosechado tampoco grandes premios, June Allyson supo ganarse a los espectadores de la época con su menuda figura y una imagen bondadosa, dulce (o sea, ñoña) y simpática, de abnegada esposa, que contrastaba con la de las sex symbols del momento. Dicho en otras palabras, a las segundas preferían llevárselas a la cama, pero a la primera tenerla en la cocina. Eso es un halago y lo demás son tonterías…
Pareja cinematográfica de James Stewart o Van Johnson entre otros, Allyson se prodigó principalmente en comedias y musicales durante las décadas de los 40 y los 50, retirándose prácticamente del cine en 1963 tras enviudar del actor y director Dick Powell, y dedicándose a partir de entonces a trabajar en televisión.
Entre sus interpretaciones más destacadas encontramos las de películas como “Girl crazy”, “Dos chicas y un marino”, “Dos hermanas de Boston”, “Los tres mosqueteros”, “Muy joven para besar”, “Girl in white”, “Mujercitas”, “Música y lágrimas”, “La torre de los ambiciosos”, “El mundo es de las mujeres”, “Interludio de amor” o “Un mayordomo aristócrata”.
Es curioso, porque, siendo niña, June Allyson casi se quedó inválida como consecuencia de un accidente y, como parte de su rehabilitación, empezó a practicar danza, lo cual la llevaría posteriormente a debutar en los escenarios de Broadway y, más tarde, a triunfar en el cine musical. Trama “patito feo” total.
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2:58 am
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Por mi debilidad por James Stewart, siempre la recordaré como la esposa de Glenn Miller, acariciándose la nuca
(Los que hayáis visto “Música y lágrimas” me comprenderéis).
Vaya un mes que llevamos de defunciones… Una pena. Que en paz descanse.
La recuerdo
A mí también me gustaba James Stewart, sobre todo hace bastantes años. Ahora no es que me haya dejado de gustar, pero no me entusiasma tanto como entonces.
Saludos
James Stewart mola siempre, leñe, ya haga de vaquero, de abogado, o de tipo con ángel, o de tipo que ve un conejo gigante. SIEMPRE. Incluída la maravillosa ‘Musica y Lágrimas’.
Saludos.
Pobre mujer, ni cuando se muere se habla de ella. Aquí todos acordándonos de James Stewart XD
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