¿Os acordáis de Fu Manchú y, sobre todo, del canguelo que daba? Para quienes no lo conozcan, Fu Manchú era un chino maloso, ¡¿qué digo maloso?!, era el ser más diabólico de la Tierra, el Mal personificado; un villano despiadado de origen imperial cuya crueldad y odio hacia Occidente sólo eran superados por sus excepcionales dotes intelectuales, recursos económicos y vasta cultura. Lo mismo te servía para un roto que para un descosido mientras se tratara de hacer pupita a sus enemigos, para lo cual contaba siempre con la inestimable ayuda de su extensa cohorte de esbirros. Este genio desalmado de presencia felina nació de la pluma de Sax Rohmer, un inglés rarito (valga la redundancia) de la época victoriana, aficionado a las antiguas civilizaciones y al esoterismo, que, según cuentan, se inspiró en un jefe de la mafia china para construir a su personaje. A acabar de alimentar el mito del Terror Amarillo (no confundir con el programa de Takeshi y su Chino Cudeiro) contribuyó cierta fobia anti-oriental que se cocía por aquella época como consecuencia de las invasiones japonesas. Algo así como si ahora un escritor estadounidense se propusiera crear a un villano basado en Bin Laden y se dedicara a caldear el ambiente más que Jiménez Losantos.
Después de la quinta novela, Fu Manchú dio el salto al cine para proseguir con sus maléficos planes de conquistar al mundo a través de una serie de películas en las que le pusieron rostro diferentes actores, caso de Boris Karloff, Henry Brandon o, incluso, Peter Sellers, aunque uno de los más recordados, al menos por mí, sea el del gran Christopher Lee.
En esta exhaustiva web titulada The Page of Fu Manchu: The Sax Rohmer Research Website encontraréis absolutamente toda la información que os podáis imaginar o no, relacionada con este legendario personaje, tanto en su faceta literaria como cinematográfica y televisiva.
Más imágenes relacionadas con Fu Manchú en esta galería de The Nostalgia League.
Y para acabar, algo más de información en español, principalmente centrada en sus libros, en Fu Manchú, El Diabólico Doctor de Sax Rohmer.
Como curiosidad, añadir que la influencia de Fu Manchú en la cultura popular es tal que llegó a dar nombre a un tipo de bigote: el Fu Manchu Moustache.





























