Versión breve
La Ventana Indiscreta es un blog diario de enlaces sobre cine que, en clave desenfadada, cuando no irónica, cuando tampoco de mucho peor humor, pretende dar a conocer aquellas webs, vídeos y otro tipo de documentos más interesantes, curiosos, novedosos, divertidos, sorprendentes, bizarros, demenciales o denunciablemente inútiles e inapropiados que pululan por la red, además de recoger los tráilers de próximos estrenos que vayan apareciendo en internet, y dar cabida a otro tipo de propuestas, iniciativas y recomendaciones dependiendo de los siempre imprevisibles desajustes hormonales y etílicos de su autora.
La Ventana Indiscreta nació como una sección periódica de La Butaca con un formato estático, y ahora ha sido convertida en blog para mejorar el acceso a los contenidos y la comunicación con los lectores.
La Ventana Indiscreta toma su nombre del clásico de Alfred Hitchcock del mismo título y su culpable, Marnie La Litrona, debe este desafortunado apodo a otro de los largometrajes del director inglés, “Marnie, la ladrona“, y a su recalcitrante afición por el alcohol (la mía, no la de Hitchcock, si la hubiera o hubiese tenido). En realidad, este último dato es el que mejor te va a ayudar a comprender los objetivos, funcionamiento y naturaleza de este blog… o más bien su total ausencia. Pese a que su pseudónimo así parece sugerirlo, Marnie La Litrona no es ni una drag queen ni una luchadora mexicana enmascarada, pero tampoco le importaría serlo.
Versión extendida
Al principio fue la Nada, luego se produjo el Big Ban, después se extinguieron los dinosaurios y finalmente nació Douglas Adams para poner un poco de orden y aportar luz a este caos que es el mundo, pero creo que podemos saltarnos esa parte. En su origen, La Ventana Indiscreta nació en algún momento que nadie prefiere recordar, debido a un error que nadie supo detener, como una sección periódica de La Butaca en formato estático, a través de la cual su entera irresponsable, Marnie La Litrona, o sea yo, me proponía dar a conocer aquellos enlaces relacionados con el cine más interesantes, curiosos, divertidos, sorprendentes, bizarros, demenciales o denunciablemente inútiles e inapropiados que encontraba por internet.
Ahora La Ventana Indiscreta ha sido reconvertida al formato blog. Y tú dirás “¿Y qué?”. Pues aquí estoy yo para explicarte bien lo que vale un peine. Este importante cambio no sólo supone una gran ventaja de cara a la gestión, acceso, organización e interactividad de los contenidos para los usuarios, sino que también aumenta las posibilidades de comunicación con vosotros y entre vosotros, queridos lectores. Traducido a la práctica, ahora encontraréis todas las entradas perfectamente clasificadas, ordenadas y archivadas por categorías y fechas, o bien podéis localizarlas mediante el buscador. Además, tenéis la posibilidad de compartir vuestras impresiones en el espacio para comentarios que se encuentra disponible al pie de cada entrada o post de una forma cómoda, sencilla y rápida, y verlos publicados al instante, así como leer y responder a los mensajes del resto de visitantes. Tus aportaciones son imprescindibles para mejorar, enriquecer, y dar vidilla y esplendor a este humilde blog… y todas esas cosas que se suelen decir. Cualquier opinión, valoración, sugerencia, corrección, reclamación, petición o consulta será bienvenida (otra cosa es que luego la tengamos en consideración), y más todavía si llega acompañada de alabanzas y/o dinero. En caso contrario, no te quejes mucho, que a ti leer esto te sale gratis y a nosotros no.
Además, te recuerdo que puedes estar informado al momento de todas las actualizaciones que se incorporen en este blog y seguir sus contenidos a través de cualquier sistema lector de feeds (más información).
Aparte de eso, La Ventana Indiscreta continuará ofreciendo el mismo tipo de variados contenidos que hasta ahora, con idéntica periodicidad diaria y el mismo dudoso nivel de calidad, y de paso incorporará algunas novedades que todavía no quiero descubrir, no porque decirlo antes de tiempo traiga mala suerte, sino porque a lo mejor luego no me apetece cumplirlas y para qué vamos a quedar todavía peor de lo normal.
La Ventana Indiscreta toma su nombre del clásico de Alfred Hitchcock del mismo título y su culpable, Marnie La Litrona, debe este desafortunado apodo a otro de los largometrajes del director inglés, “Marnie, la ladrona“, y a su recalcitrante afición por el alcohol (la mía, no la de Hitchcock, si la hubiera o hubiese tenido). En realidad, este último dato es el que mejor te va a ayudar a comprender los objetivos, funcionamiento y naturaleza de este blog… o más bien su total ausencia. Pese a que su pseudónimo así parece sugerirlo, Marnie La Litrona no es ni una drag queen ni una luchadora mexicana enmascarada, pero tampoco le importaría serlo.
Marnie La Litrona











